Conozco por el mesengger a una doctora argentina (¡nivelazo que tiene uno eh!), una preciosa médico de cincuenta años, según acostumbra a decir ella. Estuvo casada y tiene tres hijas que supongo maravillosas, pero éstas no vienen al cuento.
La doctora tiene un cuerpo agradable y una sonrisa preciosa (si, me mandó fotos), es guapa.
Para mi gusto solo tiene un defecto, no es nada viciosa, vamos, que no es un zorrón verbenero con el cual pueda masturbarme por voz, cam (que no tengo, pero ella a lo mejor si, no lo se) o algo así.
Vamos, que es una señora decente (que putada, con lo que me gustan las indecentes)
Ella echa de menos el amor que tuvo y se fue así que sigue buscandolo.
Quizás tu, lector, eres un tipo serio y no como yo que soy un salido tarambana, quizás tu también estás solo y como ella, buscando un amor, el amor de tu vida quizás, nunca se sabe.
Bueno, para mi tiene otro defecto, vive casi al otro lado del mundo, en Argentina, así que por mucho que yo le mintiese haciendole ver que soy una buena persona de bien poco me serviría, no podría follarmela. Lo jodido es que tu, aunque vivas en Argentina y seas tan mala persona como yo tampoco te la follarás, ya te digo, es toda una dama y no van por ahí los tiros, además es inteligente. Ella no echa el sexo de menos, echa de menos el cariño. Con todo y eso a veces, me hace comentarios torridos, se que si un hombre le agrada pueden temblarle las piernas al contemplarlo, vamos, que en su cabeza no solo hay espacio para el racional pensamiento cientifico, también hay pasión y deseo.
Ya sabes donde puedes encontrar a tu media naranja.
Escribele a alicial51@hotmail.com
